domingo, 7 de mayo de 2017

The calcium's freedom.

Llega un punto en el que te das cuenta de que la vida no anda, ni avanza, ni cambia, sólo sigue...
Y es en ese punto en el que tienes que seguir tú, pero se te pasan tantas ideas por la cabeza con tal de estancarte, dejar de pensar; mente, dame 5 minutos más para pensar en cómo salir de aquí.

Piensas en pájaros, y ves libertad donde ellos ven su día a día, pero jamás son libres; y jugamos a imitarlos y nos convertimos en cuervos negros, popularmente conocidos como mensajeros de malas noticias, y aun siendo ya un pájaro, volamos detrás de la libertad, y siempre acabamos chocándonos con esa ventana del séptimo piso que da vértigo limpiar... Y después qué, ¿me caigo o me quedo apoyado?
La opción de pedir ayuda a los ocupantes de la vivienda nunca es la opción, pero en un mundo paralelo, los pájaros alquila casas y trabajan en la personería de Mercadona; y aun así siempre seguiremos queriendo ser pájaros.



* No sé qué ha pasado, he pegado un frenazo y a la vez he acelerado hacia otra dirección.
Siento que esta entrada no se entienda, simplemente últimamente escribir y yo no somos tan compañeros de noche como antes porque mis cuadernos están mirando pájaros mientras yo tengo la cabeza agachada en dirección al suelo.
No sé qué me pasa, pero confío en que se me pasará.
Gracias por leerme.